viernes, 26 de febrero de 2010

la alabanza me avergüenza porque la mendigo en secreto



No sé si dejar esta entrada sólo en el título. O no.

Oh, no digas eso, si estoy supermayoooor. Por favor, qué va, tú sí que lo haces fenomenal. Que no, que lo he hecho en dos minutos, que no me cuesta nada.
Se me ocurren demasiadas versiones de esa falsa modestia que conocemos. A veces son reacciones sinceras. Cuesta que digan bien de uno.
He oído por ahí que el halago debilita. No estoy segura. Si es constante, sí. Pero ¡cómo se agradece cuando lo necesitamos! Vamos a dejarlo ahí.

Mendigarlo ya...es peor.

4 comentarios:

Sunsi dijo...

Tiene mucho jugo esta entrada, hedbana... pero mucho. No sé cómo lo haces para, además, expresarlo con tanta brevedad.

La alabanza. Vaya, vaya... Creo que, cuando es sincera, se nota. Y lo bonito es aceptarla. Porque si es verdad... pues lo es. Sin embargo, a menudo reaccionamos como si aquello no fuera cierto... y lo negamos.¿Estamos entonces mendigando?... Y las alabanzas entonces son redobladas. Un "rulo" que se convierte en tontería de toma y daca.

La sinceridad tiene eso... Más que alabanza yo diría reconocimiento. Y, cuando se quiere de verdad, muchas veces la "corrección" . Ambas son las dos caras de la moneda del cariño.

Un temita que se las trae, hedbana...Dando en diana...

Un beso.

lolo dijo...

¿Y si te digo que me "halaga" que me visites y me anima para seguir?
Gracias, Sunsi.

Sunsi dijo...

Te contesto al estilo sarracena..."Si tú me dices ven... lo dejo todo..."

Es muy interesante lo que escribes. Me gusta. Te aprecio mucho.

Y gracias a ti , lolo. Por gente como tú, con un comentario acertado, cariñoso... a mí también me anima a seguir.

Un beso, hedbana. Buenas noches.

tomae dijo...

...yo también te aprecio mucho.
Un montón !!! :)