jueves, 11 de febrero de 2010

de la lluvia y la sequía

No sé si es una sequía o que esto de contar en público me paraliza. O las dos cosas a la vez.

Normalmente escribo con más fluidez, quiero decir, cuando escribo a alguien o para algo. Desde aquí no escribo a nadie, y tampoco sé muy bien el motivo por el que lo hago. Muy raro. Sé  que está ahí esperándome, abierto como un cuaderno en blanco; sin estrenar, que hasta ahora sólo he decorado  un poco la portada. 

Pero sé que no quiero dejarlo. Oye, igual esperando llueve.

4 comentarios:

Mariapi dijo...

Comentario a la entrada de ayer...siempre a destiempo, perdón.

Me gustaría ir a La Pérgola. Para que me digan eso de"qué vas a tomar guapa y cóbrale a la chica".

Me gusta cómo escribes. Gracias.

lolo dijo...

Eso, decía que gracias a ti. Que no te imaginas qué emoción esto de que hayas leído lo de la Pérgola. Tendrías que verlos, de verdad que son para traérselos a casa.
Gracias Mariapi.

Sunsi dijo...

lolo... que llevo retraso. Primero, que si no se me olvida, gracias por el CTRL y la ruedecita. Una maravilla. Se acabó forzar la vista.

Voy... que voy con la manguera... la regulo para que el agua caiga en forma de lluvia.

Lo bueno que tiene este asunto es que puedes escribir incluso sobre nada en particular. Y tan a gusto, oye...

Un beso, hedbana.

tomae dijo...

¿lo ves lolo?