viernes, 25 de marzo de 2011

sin pelos, ¿por qué?


Esta es una entrada que nace popular. Y sin embargo llena de dudas, esto es habitual. La primera se me aparece en el título, antes de empezar: ¿debo escribir separado el porqué?. Sigamos, ¿de qué pensabais que íbamos a hablar?. Creo que hay quien somatiza, y aunque no pensaba hacerlo diré que los exentos de pelo en la cabeza lo pueden celebrar. Son legión quienes los imitan y eso nos tiene que hacer pensar. Siento si creé expectativas, lo que sigue es lo que hay:

No me gusta que los hombres se depilen las cejas, de sus múltiples conatos femeninos es el que llevo peor. Tal vez porque es el único que veo a diario. Una cosa es asearlas para disimular el Einsten que llevan dentro y otra darles esos dibujos de tiralíneas que tanto afeminan su mirada. Fatal. Las piernas, el pecho, incluso los brazos (con lo bonitos que son), los observo y analizo con mis hermanas en verano y tampoco es que se lleven la palma en cuanto a nuestros gustos, pues no. Ni en los deportistas me gustan, pienso que es un peaje que tienen que pagar. Si se trata de señores de gimnasio, de los que delante de un espejo sudan, la ausencia de pelos pasa, para mí, a grado de asquerosita total.  No digáis tan pronto uy, qué horror; es una moda que tardará tiempo en marcharse, por lo que atisbo yo. Más vale que reflexionemos por si nuestros hijos se depilan o nuestras hijas se enamoran de un sin pelos artificial.

Dejando a un lado estas cosas y los carteles de depilación para chicos, que por cierto es más cara para ellos (creo que porque las depiladoras son mujeres y no les apetece mucho actuar, y que por falta de costumbre... que deben ser menos sufridos, me parece a mí), detecto un mayor interés por gustar y gustarse (aeiou) y un ablandamiento del amor. Creo que los hombres, en su afán de hacerse queribles han recurrido al modelo que tienen más a mano, digamoslo. Caben otras lecturas pero no me apetece entrar. Ellos se han autoamado, buscando en sí mismos lo que quieren encontrar. Craso error.

Amar no es algo blandito, ni siempre implica suavidad; para amar hay que tener fuerza, constancia, ser agerrido y aventurero. Amar no es infantil, aunque amemos como niños; querer a un hombre o a una mujer no es tan fácil como arrullar a un bebé. Quiero decir que se asocia a veces la belleza a la niñez pero llega un momento en que hay que ser mayores, me parece a mí.  Nosotras, para intentarlo procuramos eliminar lo que sobra, pero ellos... creo que lo necesitan, la verdad.

Que a las mujeres les gustaría que los hombres fueran algo más sensibles, acudiendo al tópico, no digo que no. No femeninos sino sensibles, es decir, que sean capaces de sujetarnos cuando no podemos más. Pero no entiendo cómo a una chica le gusta que el brazo de su novio resbale de aceite y suavidad. Me parece una enganifa, no hay diversidad, tanto que nos preocupa que no se pierda en el mundo animal. Detrás y debajo de todo esto un concepto del hombre, masculino y femenino, muy superficial. Que a las chicas les gusta estar monísimas es una cosa constante y ancestral. Pero ellos, pobres, como no pueden salir vestidos de egipcios, no tienen a quien imitar. Creo que el problema está en que pueden chocarse contra el espejo. Ayer mismo vi paseando a un chico con pantalones pitillo, gran flequillo lateral, pinganillos y cable azules, un bebida con tapa y pajita que iba paseando un miniperro con el que hablaba sin parar.  No me fijé en sus cejas, tanto había que mirar.


Me ha salido un poco largo, perdón. En el segundo capítulo hablaremos de años y de juntos, si se me ocurre algo, y si no pues de otra cosa al libre albedrío, ya veré.

9 comentarios:

sunsi dijo...

No me gustan nada los señores depilados. NADA. Pero no había reflexionado sobre ello. Me ha gustado tu exposición y tus argumentos,lolo. A mí, sencillamente, me echa pa'trás... Es instintivo. Se me va la mirada e incluso me enternecen esos brazos fuertes , con mucho pelo, y las manos huesudas, varoniles, que agarran bien... del jefe. Por un momento me lo he imaginado depilado ... como mi primogénito. Pa'trás. Sin embargo, me he acostumbrado a las depilaciones parciales del ciudadano mayor "por exigencias del guión".

Delicadeza, sensibilidad ...¿Qué tendrá que ver con los pelos?

OKs, lolo. One point...

Besos, hedbanísima

Dolores Ceballos dijo...

Jajaajaja, primero me río porque ni "jarta" de azúcar podría haber pensado que "sin pelos" nos iba a describir la depilación masculina.
Reconozco que me dan un poco de grimilla los tíos totalmente depilados, y si llevan hechas a la perfección las cejas, ya ni te cuento!!. Creo que si me encuentro con un varón con las cejas depiladas no sería capaz de apartarle la mirada de los ojos...
Supongo que lo harán por estética, por verse más los músculos, o porque los tíos de las revistas de tíos son totalmente lisos y brillantes (lo digo por los aceites...) y se pensarán que es así como nos gustan. Pero si lo hacen por parecer más delicados o sensibles, están muy muy muy equivocados.
Pero, lejos, muy lejos de ese estereotipo, lo que realmente nos gusta a las mujeres es lo que describes, alguien que nos sepa querer, y que, sobre todo, no vaya más depilado que nosotras.
Biquiños

Blimunda dijo...

Con lo que yo he envidiado siempre a los hombres de nuestra generación, precisamente porque no tenían que depilarse...
Cómo me ha gustado lo de "Para amar hay que tener fuerza, constancia, ser agerrido y aventurero".
Buen finde lolo.

lolo dijo...

Ay, Sunsi. Qué arrepentida estoy de haber escrito esta entrada. Pero claro, como tuvo tantos fans... No tiene mucho que ver la delicadeza, pero en mi absurda teoría la asocio y no sé porqué.

lolo dijo...

Pues eso, Dolores. Pero ya digo que creo que no voy a ser democrática nunca más. Gracias por participar y perdona las tonterías, eh?

lolo dijo...

Yo también, Blimunda, yo también. Para un privilegio real que tenían... juasjuasjuas. En fin, ya lo habrás leído no me ha gustado este juego, con lo que me gusta jugar. Es ha sido mi trampa; por liaros y por liar. Smuack.

Mariapi dijo...

Pues yo me he reído mucho con la entrada...no me gustan los hombres"pescadilla".
¿Porqué no te gusta?Es gracioso escribir sobre asuntos así, parecen frívolos, pero no lo son tanto, y lo has hecho de modo ingenioso y divertido...y oye, pelillos a la mar...
Yo pensaba que ibas a cuestionar la depilación femenina o un manifiesto anticalvos...esa sorpresa ya me hizo reir...

lolo dijo...

No, Mariapi, es que no he sabiddo gestionar la democracia, y como tenía prisa por atenderos he corrido demasiado y he publicado sin pensar. Es lo que hay. Pero me das una alegría diciéndome que no te gusta el pescao. Eres muy buena, Mariapi.

sunsi dijo...

Menos mal que me he pasado otra vez... Perdona, lolo. No me he sabido explicar. Quería decir que qué tendrá que ver la delicadeza con ir depilado. ¡Puntazo!

Seré antigua, pero me pasa como aquello de que el hombre y el oso...cuanto más peludo más hermoso.

Un beso, hedbanísima.
Estas explicaderas...