miércoles, 5 de mayo de 2010

prevacacional





No iría de vacaciones a Cuba. No iría a ningún país de la América pobre. No iría a Tánger, ni a Marruecos, no iría a Kenia, ni al Congo ni a Burkina Fasso. No iría a India. No iría a China, tampoco. 

Y no es porque no me atraiga conocer estos y otros lugares. Pero no quiero volver de ningún sitio hablando de las sonrisas felices de los niños y sin haber hecho nada. Será egoísmo o cobardía, será que soy cómoda y no me gusta que me hurguen en la conciencia. Pero también es que me parece una frivolidad visitar la pobreza o bañarse en sus islas. Me parece hasta inmoral viajar a miles de kilómetros para tumbarse en una playa desierta de espaldas a los que sufren.

Ya sé que la fuente de ingresos de alguno de estos países es el turismo.  Probablemente debería  volver a pensarlo. Tal vez me fallan las razones. Pero a veces la nariz también me funciona.

5 comentarios:

Mariapi dijo...

No, de vacaciones tampoco iría.

Y no porque no me guste que me aguijoneen la conciencia, es porque tengo conciencia.
Y económicamente no estoy segura de que ése sea el mejor modo de ayudar, tal vez sea colaborar a perpetuar muchas situaciones injustas.
Un abrazo.

Sunsi dijo...

¿De vacaciones? Tampoco. Nunca. Y ahí sí soy rotunda. O a arremangarse o cero pelotero.

Algunas veces me han dicho que tengo fijación con el tema de la conciencia. Si es así, no me doy cuenta. Y no me gustan las fijaciones. Pero bendita fijación la de procurar atender a la conciencia, que se la debo a la educación que recibí de niña sólo con ver cómo han actuado siempre mis padres.

Me resulta repugnante la idea de vacacionear por los andurriales de la hambruna. Mejor me quedo en casa y mando lo que me hubiera gastado. Aunque sólo sirva para dar de comer a un niño.

Gracias lolo... Mariapi...

lolo dijo...

Mariapi, pues ya no me siento tan rara. Tampoco yo creo que sea forma de colaborar dejar los dólares en un hotel y cerrar los ojos. Y mucho menos pasearse entre los que pasan hambre regalando bolígrafos de tinta. Debería haber dicho que por supuesto respeto y hasta entiendo el irse a descansar a Santo Domingo, por ejemplo. Pero puestos a hacer las cosas como creo, yo no lo haría.

lolo dijo...

Porque la conciencia no tiene vacaciones, Sunsi.
Y no es puritanismo, entendería a quien me razonara en contra. Pero tal como está formada la mía, se viene a todas partes, también de vacaciones. Y no iba a soportar los remordimientos si viajara de esa manera.

Gracias a las dos por venir.
Hoy era seriota la entrada. Mañana jugaremos un poco.

Patricia dijo...

Estuvimos en Cuba dos veces, no en los otros países mencionados, y alquilando un auto pudimos recorrer bastante el país, estableciéndonos en casas de familia. No volvimos con ninguna sensación de carencias, sino lo contrario. Nadie pasa hambre (como en la mayoría de los países de América Latina), tienen viviendas dignas (pueden tener dos viviendas propias, una para vivir y otra en la playa), y todos los chicos van a la escuela.
Mis felicitaciones para un país pequeño, con pocos recursos, golpeado por huracanes tremendos, y con un bloqueo injusto. Les recomiendo que se animen a la experiencia.