lunes, 15 de marzo de 2010

siempre consigo lo que me propongo



Esta mentira fue la que me hizo enlatar a las demás. La oí el otro día, no me acuerdo dónde. Algo me saltó dentro. Lo decía una chica con una cara muy seria. Y sonaba a... cuando me pongo no hay quien me pare, soy una máquina conseguidora ¿no ves el triunfo tatuado en mis antebrazos?

A lo mejor fue porque ya me tengo demostrado lo de los imponderables. Casi toda mi vida está basada en los imponderables. Para poco me sirven mis fuerzas. 
Cuando consigo algo a golpe de empeño me sabe muy dulce al principio. Saladito mejor, que el dulce me empalaga. Pero es un sabor a lata, que dura poco y está lleno de burbujas que me pican en el paladar. Luego... luego nada.

A veces intento cosas. Y si no salen, me aguanto.

11 comentarios:

Sunsi dijo...

Lolo ¿Sin contar con el final "y Dios dispone"? Porque justo cuando te pones como si te fuera la vida en ello parece que el tiro te sale por la culata. "Tanto que me he esforzado..." Casi es preferible doblar la espalda y que se reparta el esfuerzo donde haga falta...Y muchas veces no coincide con nuestro objetivo.

A estas edades, creo que esta frase ya ni se me ocurriría pronunciarla. Ha llovido mucho como para haber comprobado que no es cierta.

Me gustan estas elucubraciones, hedbana. ¿Cómo haces para ser sintética?

Besos, petons...

ana dijo...

A mí muchas cosas tampoco me han salido bien, pero luego... empiezo a analizar las cosas... las dejo reposar un tiempo, así, como cescolocadas... y oye... que ese lugar extraño que sale de ellas es fabuloso... es mi exacto lugar. Y me gusta... mucho!!!

Nunca se sabe bien... nunca... y aún con todo... yo sigo proponiendo, oye... por proponer... que no sea!!!


;)

Un besote.

lolo dijo...

Los caracteres que acompañan a esta entradita dicen "triunfo". Le tengo manía a esa palabra.

El triunfo es para mí encajar los fracasos, nunca empeñarme en algo. He aprendido que la vida vuelta como un calcetín es la mejor vida que puedo querer, la mejor.

Lo mío está en buenas manos. Por eso, cuando algo no sale me aguanto. Porque sé que no pasa nada, casi os diría que estoy segura. Qué cosas.

No quiero beberme una lata con esa mentira dentro. Aquella chica era más joven, la que lo dijo tan seria. Pero es que se la había bebido. Contiene altas dosis de cafeína y da alas.

Bueno, a lo mejor exagero un poco...

Mariapi dijo...

A lo mejor son cosas de la edad. Llamadme "vieja", que no me importa. Cuando era "aborrescente" y mi padre nos decía"buenas noches, hasta mañana si Dios quiere", me rebelaba ¡pero qué tontería de coletilla...¿cómo, por qué no iba Dios a querer?
Ahora entiendo la sabidiría del mejor modo de dar las buenas noches.
Y no estoy segura de que "triunfar"sea exactamente conseguir lo que me propongo...si, ya sé, os dejo que me llaméis vieja...pero feliz.

lolo dijo...

Justo, Mariapi. Me acabas de dar el quid. Qué cosas tan absurdas puede proponerse uno... será si Dios quiere.
Pero la lata está y no me la bebo. Ya sé que vosotras no, que sois mayores, viejas y sabias, pero ahora venden tanto los de las burbujas...

Sunsi dijo...

lolo... ¡Pero si estamos en la flor de la vida...! Y justo por eso no nos bebemos la lata. La experiencia -dicen- es un grado. ¿O no?

Bssssssssssss

lolo dijo...

Entonces digamos juntas: la flor de la vida no simpatiza con las mentiras enlatadas con burbujas.

Digamos juntas: las burbujas engordan el ego, traicionan la verdad y no duran en el paladar.

Y digamos por fin: no nos engañan los triunfos que se abren con anilla.

Que lo diga quien quiera, por supuesto.

Sunsi dijo...

Ya está. Dicho ... y corroborado de antemano, firmado y rubricado.

ana dijo...

Qué gran verdad es esa Lolo... ir encajando cada derrota es un enorme triunfo. Ya lo creo... y cuesta. Mucho.

:))

Mariapi dijo...

Pero bueno, a ver ¡qué lío!...estoy en la flor de la vida, no quiero mentir, "me gusta beber"...¿qué hago?( Lolo, es una pequeña broma, es que me encanta cómo escribes y qué escribes, esto sí es en serio.)

lolo dijo...

Veo que os convence, pero os cuesta soltar la lata. Propongo una copa de buen vino. Aprendiendo a fracasar y sin mentira posible.

Una ovación cerrada por esta minitertulia de sabias y floridas lectoras.

Sois estupendas. Gracias por seguirme el rollo.