viernes, 22 de octubre de 2010

sores en suecia




Allá van sor Ignacia y sor Paula después de laudes. Seguro que han cumplido con sus tareas de la mañana. No sé si les habrán dado desayuno especial sus hermanas. Una es la prefecta, la que lleva el carro, sor Ignacia. Sor Paula es dipuesta y rápida. Allá van entre los pasillos repletos, sin titubeo.  Negros e impecables sus hábitos, su toca, la enorme cruz a la cintura.

No comentan, miden. Doce estantes uno por diez, siete de treinta. Lo cargan y empujan a cuatro manos. Paran también en la zona de cocinas. Ollas de las grandes, sartenes, ganchos y escurridores, basureros. Vuelven a cargar y desaparecen.

Al rato las vuelvo a ver con otro carro vacío. Lista en mano y gesto concentrado y atento. Ahora va sor Paula empujando. Sor Ignacia marcha algunos pasos atrás. Curiosa se detiene para mirar artilugios. Se miran y sonríen. Esas gafas son imposibles fuera de un convento.

A la salida me las encuentro, su gran furgoneta aparcada cerca. Han conseguido que un hombre amarillo las ayude. Deben ser las seis de la tarde, llegan a vísperas. Me las imagino cantando de vuelta a casa. Me imagino la llegada, revolotean las mariposas blancas para ayudarlas.

Me han alegrado el día. Me encantaría verlas montando las piezas suecas, con tornillo y todo. Que no me digan a mí que las monjas no están en el mundo. Lo de las gafas es otra historia que merece ser contada.

10 comentarios:

Monty dijo...

...Pocas, pero a Dios gracias en todas partes. Auténtica la imagen que has descrito. IKEA, todo muy familiar, muy easy, muy económico, muy rápido!!! bUEN FIN de!

Siete Soles dijo...

Hola

Impresionante, por un instante me he sentido medio monja, recordando mi última visita al IKA de los cojones. Barato no es porque si calculas lo que gastas en transportes y el esfuerzo de montar los cachivaches creo que merece la pena gastar un poco más y que te lo monten todo.
Gracias por hacerme reír en un día un poco aciago para mí.

Saludos
Andrés.

Blimunda dijo...

No te quejes Siete Soles, con lo bien que veníamos en el coche tú y yo, los asientos desmontados, todo hasta arriba de cosas que hasta una lampara traía yo al lado de la cabeza y luego con la mano que tienes tú con la manivela.

lolo, cuando lo ha visto ha dicho esto va del IKEA(y no IKA).

Esa sonrisilla complice entre las dos sores con lo de las gafas me ha llegado al alma. Que gracia tienes contándolo y que bien definidos los dos mundos.

Besos, besos y gracias lolo.

lolo dijo...

Sí, Monty. Pero lo de easy... vamos a dejarlo. Casi pongo otra imagen de una escena familiar montando artilugios, me he contenido por las sores.
Buen fin de semana a ti también.

lolo dijo...

Hola Siete Soles, a mí ellas me hicieron sonreir ayer. Su forma de estar en ika era igual pero diferente.
Yo iba a por "almacenaje", que así se dice en sueco, y me traje también esta entrada.

Gracias por venir a los verbos, ya sabes, cuando quieras.

lolo dijo...

Blimunda, no hay maletero que aguante la vuelta a casa desde suecia. Seguro que tú también cantaste en ese viaje, la lámpara en modo micrófono.

Y sí, esa mirada se me quedó también a mí clavada. Aún la tengo aquí. Qué bien que te haya llegado.

Gracias por traer tan buena compañía a esta casa (algo sueca desde hoy, lo reconozco)

Mariapi dijo...

¡Qué frescor!
Me resulta chocante imaginármelas entre el look "gran-hermanil" de Ikea...no sé porqué pienso en sus hábitos negros entre el colorido sueco, y me llegan conceptos como "sustancia y accidente", o "perenne y fungible"...cosas de la mente.

Gracias, Lolo, que me vienen muy bien estas risas.

lolo dijo...

Sustancia y accidente... Privilegiada mente, Mariapi, es broma. Pero sí, como por accidente resulta que no me queda el armario tan ordenado como en la foto. Pero ellas...
Tengo que hablar de las gafas. Otro día.

sunsi dijo...

Oye , lolo...Yo había escrito un comentario y no está. Y ahora vocean ¡a cenarrrrrrrrrrrr!.

No mentes IKEA, por favor. Es mi debilidad. Soñaré con esa hipersuperficie ... Qué contentas las monjitas con el surtido "mónteloustedmismo".
Y ver gente contenta, contenta de verdad, contagia. Y tú me has contagiado a mí.

Besos, lolo.

lolo dijo...

Y tanto que contagia.
¿No te pone contenta a ti oír cómo te llaman para cenar? Pues a mí me encantaría, oye. Me lo estoy imaginando... oh.

Gracias pòr venir dos veces.
De suecia ni hablamos, vale.