miércoles, 15 de junio de 2011

aria del tomate



Hoy, para empezar a escribir la página siguiente a la de aquel primer día, en la primera página subconsciente al nuevo día he soñado con tomates. Tampoco me extraña. Ya dije que los tomates son fundamentales en mi  vida.

La cosa se resume así; cogía mi cochecillo y me iba a Cataluña (algo tendrán que ver mis amigos bloggeros de la zona). En fin, aunque sueño en colores el viaje no salía. De repente me plantaba en una huerta que tenía adosada la venta del producto (algo tendrá que ver un reportaje que vi sobre los pepinos). Y allí estaba yo de repente, eligiendo tomates, una preciosidad para quitar el sentido. Primero me paré en una caja de frutos deformes y bastante verdes que tanto me gustan; cogí unos cuantos. Suelo hacerlo así porque los escalono y dejo que  maduren en casa, en un sitio que tengo pensado para ellos.

Luego pasé a otros dos cajones; allí eran rojos y reventones, me volví loca. Los cogía con la mano desnuda, eligiendo y amándolos de uno en uno. Cuando llegué al peso el huertano dijo: esta señora tiene buen gusto, ha elegido los mejores. Y los clientes se quedaron mirando, no a mí sino a mis tomates. Me he levantado animada y muy contenta.

14 comentarios:

Leles dijo...

No pude reprimir la carcajada... jajajajaja.
Con tomates!!!!!! ni más ni menos!!!
No soy quién para psicoanalizarte, pero esto daría para muchas sesiones!!!!!
Biquiños

tomaete dijo...

con este no se si te entiendo...

Mariapi dijo...

La experiencia de escuchar a Bach mientras te leía ha sido una delicia: el compás lento ha convertido las letras en fotogramas "high quality": paso lento por un mercadillo mediterraneo, caricias casi imperceptibles para los tomates, y aclamación popular ante la admiración del "pagés".
...este blog tiene tomate.

Driver dijo...

Dada tu inclinación tomatil, tomatera o tomatense, te lo diré.
LA FORMULA DE LA FELICIDAD.
Se cogen tres tomates maduros.
Se les deja fuera del frigorífico, doce horas, para que se atemperen.
Se compran anchoas de la Escala (no meter en el frigo pordios).
Se llena una fiambrera con los tomates y las anchoas.
Se compra una barra de pan de pueblo.
Encaminamos nuestros pasos a la playa.
Buscamos, encontramos y colonizamos una sombra fresca.
Dejamos pasar media hora sin hacer absolutamente nada, sin pensar en nada. Mente tranquila.
...
Dejamos que el calor de la playa, la brisa del mar y el azul del firmamento se junten en la mente en un único pensamiento o sensación placentera y feliz.

Y entonces...

Se corta con navaja de Albacete (no por Dios, el cuchillo del Tulipán no vale), los tomates, el pan y las anchoas.

(No hace falta sal, las anchoas ya hacen ese trabajo).

Y entonces te lo tomas despacio, sin prisa, paladeando como...

Si fueras una diosa helena.
...
Porque tú lo vales.

tomaete dijo...

hermano, veo que tú tampoco has entendido nada, creo que lolo nos va meter una temporada en el frigorífico...

temporadicémonos...

...y perdona, suerte tienes un hermano catalán que sinó..."congelao"

como si fueras un dios esquimal
porque tú nos hielas...

lolo dijo...

Claro que sí, Leles. Esto tiene también mucho de risa. No sé si cabe el psicoanálisis, pero yo le he encontrado mucho sentido.
Gracias por tu visita.

lolo dijo...

Da igual, Tomae, no te empeñes. Un tomate es siempre un tomate, y con eso ya es un sueño suficientemente bonito.

lolo dijo...

En este tripost que concebí como una única idea, la música era muy importante. Ha sido el principal ingrediente en un texto que tiene como centro el concierto que es una vida. Hoy los tomates, tan simples y tan buenos, han puesto el punto final con ese aria que se reserva para los momentos solemnes que al final son, Mariapi, los más sencillos.

Tú, que eres una lectora profunda le has sacado todo el partido. Yo que soy una "escritora" críptica, insegura y confusa, no le sé dar todo el sentido hasta que lo acabo, le pongo la música y me encuentro con vosotros al otro lado del sueño, del intermezzo o del preludio.

¿Ves? Hasta con este comentario me pasa lo mismo. Es la magia de lo que queda escrito y otros leen, la magia que hace que este blog siga y siga... hasta mis merecidas vacaciones, claro.

lolo dijo...

Uf, Driver, eso si que es el sueño de una noche de verano. Te confieso que, sin las anchoas, lo he vivido.

Nunca en la nevera, nunca. Si acaso y te acuerdas, media horita antes de llevarlos a la playa. ese puntito.

Lo mejor es que todos lo valemos.
Gracias, Driver.

lolo dijo...

Ay Tomae, que no hay que complicarse tanto la vida. Los tomates son tomates, aquí y en Pekin, donde estoy pasando cincuenta y cinco días.

mariajesusparadela dijo...

El mes que viene iré al huerto (no a la tienda, al huerto); miraré a mis tomates que me irán diciendo "gracias a tu cuidado, yo ya estoy en sazón". "mírame, estoy tan rico como aparento","mézclame con atún","a mi con lechuga"...y yo iré llenando la cesta.
Luego vendrán todos. Sobre la mesa, los tomates, tal como querían.
Y no será un sueño: será el fruto del trabajo.

lolo dijo...

Madre mía Mariajesús, voy a ver si puedo soñar con eso un día. Y los vas cogiendo poco a poco? Tú los pones a la sombra en una ventana? Y los vas girando para que tomen color o los dejas hasta que te llaman en la mata?
Me das muchísima envidia; cuando me jubile de esto a ver si puedo y los planto.

sarracena infiel dijo...

Mmmmppppfffffff ... si es que, señores ¡aquí hay tomate!

Com’è gentil la notte a mezzo april
È azzurro il ciel, la luna è senza vel:
tutto è languor, pace, mistero, amor,
ben mio, perché ancor non vieni a me?

Je, je, je .....

lolo dijo...

Sí claro, con ópera todo hubiera sido menos sutil y más explícito. Lo valoré, pero no quise ponerme bajo tus garras, querida. Gafapasta, que eres una gafapasta.