miércoles, 4 de mayo de 2011

qué imbécil soy

Iba a escribir un post muy triste, muy triste. He mirado por la ventana para darme más pena, más pena y de repente... míralas. Allí estaban dos palomas blancas primavereando de balcón en balcón. Con su afán de cada día, con lo que queda de día el afán.

Si pienso en mis afanes de hoy poco puedo adelantar; el sermón de no-estudio está dado, he cortado las uñas después de merendar, la impresora por fin ha funcionado y tengo merluza para cenar. Después anochecerá poco a poco; la luz, que no se querrá ir. Y llegará mi héroe cansado y yo seguiré aquí. Aunque llueva, aunque truene o aunque el cielo se nuble o me lo parezca a mí.

Son pequeños mis afanes y los agrando mezclándolos con los de mañana, con los del otro, con los de después. Y encima de que me doy cuenta, me doy pena y quiero escribir un post triste, muy triste...

Desde luego, qué imbécil soy.

12 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

Pero, ¡qué suerte tienes!: somos tan poquitos los que nos damos cuenta de la cantidad de motivos de alegría de cada momento...

El alegre "opinador" dijo...

De imbecil nada... Humana como todos demás humanos. Vulnerable, como todos...
Un saludo.

sunsi dijo...

lolo...¿Imbécil? No me parece. Otra cosa es que pienses que hay motivos sencillos, tan sencillos que a veces no caemos, para equilibrar la balanza. Y afortunada tú que los ves. O afortunada porque te esfuerzas en intentar verlos.

Un beso, hedbanísima.

No das puntada sin hilo.

Mariapi dijo...

Ay...eso de darse penica da mucho de sí...enseguida se monta el dramón con sólo darle al "on" de las versiones negras...qué suerte has tenido, salvada por las palomas.
Exageras en la autocrítica, no todo el mundo sabe verlas ni descifrar el lenguaje de ese"primavear" diario.

lolo dijo...

Bueno, bueno, tanta suerte no, que tú no sabes el tiempo que pasó entre la elaboración del tristísimo post y la visualización de las palomas... es broma Mariajesús. En serio te digo que a veces entre lo que nos dice la razón y lo que vivimos se abren unas grietas tan hondas que hay que poner todos los sentidos para ver puentes... o palomas. Gracias por venir.

lolo dijo...

Y tan humana, Alegre, como la que peor o la que mejor. De eso sí que estoy segura. Y no asustarse, que yo me llamo muchas veces por mi otro nombre, perdón.

lolo dijo...

Más que verlos, lo otro. Es que si no... pero qué pasa ¿que aquí nadie se autoinsulta? A veces me pone las pilas, cuando veo que lo que estoy haciendo es de tamaña estupidez...

lolo dijo...

Dicen que se llama autocompasión, pero a mí ese nombre no me gusta porque compadecer es hermoso y esto no. Son laaaargas las patas de darse pena, una maraña son. Salvada por las palomas... qué bonito lo dices Mariapi. Mejor serían otros pájaros, porque ahora que lo pienso mira que son feas y manchan eh? Pero démoslas por buenas si cumplieron su función.

Dolores Ceballos dijo...

Consuelo de muchos... consuelo de tontos... pero... muchos quisieran ser tan imbéciles como tú para poder valorar el pescado de la cena.
Un bico lolo.

lolo dijo...

Oye, pues sí. Que hay días que a las nueve y cuarto aún no sé lo que voy a hacer. Pero es que encima tenía la merluza con su salsita y todo; estaba muy buena, seguro que tú también la sabes hacer. Guiño.

Blimunda dijo...

Otra cosa podrá ser, pero tal calificativo no te pega princesa.

Palomas...Las estoy viendo.
Gracias lolo.

lolo dijo...

Uy Blimunda, perdón. No hay que tener miedo a las palabras, hay que tener cuidado de no darles la razón. Te mando un vuelo a esta hora que aún no sabemos si va a hacerse noche o no.