miércoles, 18 de mayo de 2011

entre la ternura y el mal genio



Hace unos días nos fuimos de viaje mi padre y yo. Había nacido, en la ciudad sobria y al norte, su primera nieta y mi primera sobrina. Al llegar nos encontramos con una niña pelirroja que me pareció la más guapa del mundo. Mi princesa de fresa, se llamó.

La semana pasada, unos días después, subió al estrado del colegio para leer la despedida en el día de su graduación. No pude verla ni escucharla pero su madre, mi hermana, me lo contó. Habló de una caja de bombones y le dedicó a su tutora todo el chocolate del mundo, en una metáfora preciosa que nos hizo llorar. 

En nuestra época, la de los romanos, acabábamos el colegio y ya está. Ahora se le da una importancia que creo que  tiene; el hecho de una etapa que termina, el momento de ser capaz de mirar hacia atrás, ver algo de los frutos recogidos, los recuerdos, los amigos y sobre todo intentar que se empiecen a abrir las puertas del futuro, empujar.

Hace no tanto pensaba que era una importación absurda, pero a medida que se nos acerca el día tengo que reconocer que me hace verdadera ilusión el hecho de que un hijo nuestro termine esta etapa que empezó ayer, como su prima, con un nudo que aunque solté se ha quedado germinando en mi garganta. Cositas de tía y de madre, lo sé.


Pero héte aquí que aún siendo todo esto cierto y sin dudar de que hasta ellos alguna lagrimita soltarán, al buscar una imagen me salen las fiestas prometidas, los vestidos de ellas y las corbatas de él,  los viajes, vamos, ni de churro, con pacto o sin él. A ver si resulta que tengo que cambiar de opinión o matizarla, o comprender que para ellos acabar el colegio es ponerse unos taconazos y bailar hasta las seis...


 ... en una boîte...


...???, qué digo, discoteca...


No, no estoy preparada para la graduación. Y menos si se gradua otra vez el año que viene, no. Voy a cambiar otra vez de opinión y a pensar que es una costumbre importada y que después de la celebración hay que irse a casa a tomar un chocolate con churros y a ver el un dos tres, hombre ya, por favor.

18 comentarios:

tomae dijo...

Muy bueno lolo, me ha gustado! lo de la boîte con su "^" y todo te ha quedado muy bien...

lo chicos esos decían que si hicieron la mili con lanza (es por lo de los romanos) pero yo creo que aveces exageras.

...y sí, yo lloré cuando acabé esa etapa, sabía que dejaba mucho en no se que tintero.

PD. me encanta que pases por el abrazo ;)

Mariapi dijo...

Conste que me gustan las celebraciones académicas, con sus discursos y lección magistral incluida...y cantar el gaudeamus en un aula magna me parece "lo más"... Pero vamos a ver...ésto de celebrar la imposición de becas al terminar...¡el parvulario!, la fiestecita de paso de ecuador...en sexto, la de fin de etapa en 4º de ESO...y claro el fiestón americanizado de colofón...me parece parte de la idiotización colectiva.
Gracias, Lolo, recordaré tu entrada cuando esté en las reuniones con madres descerebradas... así no estaré tan sola en la defensa del sentido común.

Marta dijo...

La felicidad de acabar etapas buahhh es la que proporciona haber llegado a la meta buahhh aquel niño travieso verlo hecho todo un licenciado buahhhh..
Lo demás, muy americano y desorbitado. ¿No te parecería mejor un premio gordo a los padres por todo el esfuerzo???...sí! nos tendrían que subir al estrado a nosotros y llenarnos de diplomas!
Me autoregalo sueños imposible!
Besos lolo.

lolo dijo...

Sí, muy bonito todo, incluida la boîte. Claro, como tú eres tan joven nunca has bailado lento ni movido en una cajita con música de Bee Gees, Eagles o Serrat. Ay Tomae, compañero, malas amigas virtuales te has ido a buscar.

lolo dijo...

Me reafirmas, Mariapi, en mi tercera opinión. No es broma que los de parvulario se gradúan, ya sé que no. Estos mis ojos nunca lo han visto, pero me lo creo, me lo creo. Qué horror.

Ese día, el de mi chico, no me podré maquillar; sacaré los pañuelitos de batista, que ya los he encontrado. Qué etapa contradictoría ésta, no?

Mariapi dijo...

Lolo, pues usa "waterproof"...yo el sábado voy a llorar...pero a gusto,con hipidos y todo... es que eso ayuda mucho a superar la contradicción...no sabré si lloro por lo conseguido, por lo que lo quiero...o por la penica de poco a poco ir soltándolos...Disfruta a tope de tus lágrimas, sin miedo.

lolo dijo...

Me gusta que lloremos juntas, Marta, buahhhh, pero el niño travieso es el que se va a graduar; no aquel, éste, el mismo con zapatos más grandes y ya, buahhhh...
Me zafé de leer el discursito de los padres, porque si me llega a tocar... vamos, en lugar del recorrido sentimental de sus quince años en el colegio les cuento lo del regalo-sueño-imposible para padres... ¿qué tal un fin de semana sin teléfono ni exámenes, ni cumpleañosssss, eh?

lolo dijo...

Vale, matermanías-waterproff. Pero tú no sabrás lo que son mocos ni hipidos hasta que me veas llorar a mí, buahhhhhh. Tienes razón, hay que ser contradictoria con ilusión.

Dolores Ceballos dijo...

Creo que los junios y graduaciones de vuestros hijos me están afectando a mí tb. Ya no sé si consolaros, aconsejaros, felicitaros o daros mi más sentido "pésame"... Me traéis loca!!!!!
Yo no tuve fiesta de fin de nada. Por lo menos no la recuerdo. Lo único que celebré fué la lectura del proyecto fin de carrera... qué día!!!!:-)).

Lolo, disfruta, si tienes que disfrutar.
Biquiños.

Nota: en serio se hacen graduaciones al estilo hollywood??!!

lolo dijo...

Pobre Dolores, pero que sepas que esto no es normal. Una de mis hermana que os lee a todas (y no quiere participar), me ha llamado para saber qué pasaba que la cosas estaban tan mal... Tú no hagas caso, que pronto lo vamos a solucionar. Es un efecto dominó, cuando te llegue a ti será otro juego, ya verás.
Perdona los llantos incontenibles, yo no quería hacerlo pero oye, que me encuentro mucho mejor... guiño.

Dolores Ceballos dijo...

jajajajaja, Lolo, es que, con vuestro permiso, me hace gracia. Estáis todas en la misma o semejante situación. Es como si os leyérais la mente y os pusiérais a escribir la misma historia pero con protagonistas diferentes.
Os leo y me pongo a temblar. Porque voy a la zaga, y dentro de unos años (y al ritmo que va la vida menos de los que pienso) me veo en vuestra situación. Y, si para aquellas seguimos escribiendo, os veo a vosotras consolándome y riéndoos de mis desquicias de madre de adolescente en pleno apogeo.
La vida es una partida de poker, todos jugamos y, al final, todos entramos en la apuesta.

sunsi dijo...

Pobre leles, lolo. La estamos asustando antes de hora... Me río porque el patio -¡como está el patio!- parece sacado de una película italiana.

Suscribo los comentarios de Mariapi y de Marta... Se nota mucho que la sintonía es la misma que la tuya y también la mía. Las graduaciones son muy emotivas. Yo me hice un hartón de llorar en las dos anteriores. El primogénito -ahí- se graduó en 6º con los honores del Bachillerato. La bautizaron con el rimbombante título de "La fiesta de la corbata". Lloré más porque lo que me temía fue exactamente lo que pasó. Madre mía qué ESO más accidentada...

Observo que, independientemente del lugar, el funcionamiento es el mismo. Graduación+cena+disco. Y el que no va es un rarito. Pero la vida es muy larga y muy rica y ya se encarga de colocar en su sitio a los "originales" desmarcados...porque ellos quieren o porque lo dice su madre.

¡Qué pulsos, lolo! Cansan pero con el tiempo agradeces no haberte rendido. Porque ellos acaban agradeciéndolo.

Un beso, hedbanísima. Mmmmmmmmmmmmmm... Un poco más... Pronto se acaba.

lolo dijo...

Dolores, a mí me vino muy bien que algunas amigas fueran por delante pero me tienes que perdonar por provocar esta tertulia temática. También hay adolescentes adorables y adolescencias asintomáticas. Pero una señora muy sabia me dijo una vez que de sus hijos el único que no pasó el sarampión fué el que lo puso más complicado luego. Y es que las cosas que son hay que pasarlas o es peor.
Gracias por venir a este blog.

lolo dijo...

Mira Sunsi, hedbannisíma tú.
Y otra cosa, ¿te puedes creer que se gradúan antes de saber las notas?. Claaaaro, así se llora con más razón.
Hale, que me dan ganas de decir eso de ... con Dios.

Driver dijo...

Cuando te llegue el momento Lolo, hazlo bien.
Baila con tus chicos.
Ellos lo recordarán.
Baila con tus chicos.
Tú lo recordarás.
Baila con tus chicos.
Que no te importe las circunstancias.
Baila con tus chicos.
Cómprate un bonito vestido.
...
Baila con tus chicos.
...
Baila siempre con tus chicos.

lolo dijo...

Llegas justo a tiempo, Driver. Mañana es el día; procuraré hacerlo bien. GRACIAS.

mOnTy dijo...

Isleña, hooooolaaaaaa.
R e Z A Y B A I L A
reza y baila, baila y reza;

pasaba a saludarte,
Viva,estoy.
con abrazo
;-)

lolo dijo...

MuCHas GRaCias, MOnTY... lo intentaré. Gracias por venir.