jueves, 10 de mayo de 2012

botellón



Me cuentan, porque me lo cuentan a veces, de lo que van. El otro día vimos un reportaje sobre un macrobotellón. Nos levantamos de la mesa para pasar juntos la impresión. Alguien dijo, ¿pero los padres no saben qué es? y si lo saben ¿por qué les dejan ir?. Amigo, ése es el quid.

¿Que se queden en casa ésos viernes y vayan desconectándose de las borracheras de tantos de su edad? ¿Sufrir porque se van quedando solos, desmarcándose de planes que cada vez se repiten más? ¿Revisarles por si les han prestado un carnet de identidad? ¿Otro tipo de incursiones penadas por la conciencia que duda? Pues de momento sí. Cuanto más maduros sean para enfrentar enfermedades, mejor. Más defensas tendrán.

Ya sé que no es verdad que sean "todos", lo sé. Yo también lo usé. Pero tiene que haber, debe haberla, gente que en una copa, o dos, busque solo unas risas con los amigos y pasárselo bien. Hay quien solo en la melopea encuentra diversión, da igual cómo y dónde y con quién. Sé que cuestan más tres copas sentados que tres fines de semana tirados por los bancos y escondidos de los pocos guardias que controlan la noche y el alcohol.

No puedo comulgar con otros padres que piensan que es un sarampión y hay que pasarlo, porque en este sarampión se juegan algo más que los cuatro granitos que por otra parte ya tienen y no son cuatro sino unos cien. Dicen que al crecer un poco pasan ya de tanto beber y hacen planes más tranquilos. Y ¿cómo llegan de maltrechos?, ¿cuál es el antibiótico capaz de curar una infección que les debilita desde los quince, los dieciséis?

No pasarán. Me da igual que la cuerda de la que estiro se rompa un poco por ahi. A estas alturas sé que todo puede recomponerse, solo hay que esperar. Voy a tener más paciencia, a fortalecer los músculos de los brazos y del amor que exige y lleva tiempo y charla tras charla, que sea lazo que les permita volar alto y soñar. Quiero que tengan su edad, que nadie, que nada se la arrebate.  

A mí sarampión. Y que Dios me ayude, por favor.

PS: he sido discreta en la imagen. Si alguien se siente atraído por la cruda realidad no tiene más que buscar.

8 comentarios:

puñetera hedbanna dijo...

Ufffff, no te queda nada, hedbanna, para tener atenta-la-mente (Driver dixit)

Y de olfatear y no para aspirar el aroma de los lirios.

Y de fijar pupila con pupila y no para ponerte poética.

Y de tantear ropa y mano contra mano, y no para comprobar calidad o calentura.

Y de ser consciente de que, en algún momento, te darán una larga cambiada y caerás, vaya si caerás.

Y de ser consciente de que los tuyos hacen lo mismo que el resto, auqne nunca queramos creerlo.

Y, de repente, un día pasará y verás las dignas personas que has educado.

No lo olvides, tenlo presente. En algún momento (muchos, me temo) necesitarás esa confianza.

Pero creélo, yo lo se.

lolo dijo...

Hedbanna puñetera, qué bien. Ya creía que mis dilatados silencios te habían hecho perder la afición.

Ni poemas, ni lirios, ni perros verdes, no. No olvidaré lo que me dices. Soy pardilla pero tanto no.

Un beso, tú me lo permites todo, como muestra de admiración.

Mariapi dijo...

De sarampión nada. Y aunque lo fuera,¿no los vacunamos precisamente para que no lo "pasen"?
No es una "etapa" o una iniciación a nada.
Hay que confiar, claro, pero también aguantar con la cabeza clara y el corazón fuerte. Porque esas son las peores embestidas. El desdén de sus ojos cuando decimos: NO, y NO y NO.
Si te sirve de ayuda, a mi me ha ido bien, al menos hasta ahora. No les pasa nada por ser "raros" entre sus pares. Siempre les digo que yo también lo soy, y no pasa nada por ser "minoría".
Claridad sin histeria, pero claridad en las palabras y los conceptos. Hay hora de vuelta, y les esperamos. Hay responsabilidades al día siguiente y hay que madrugar, y te aseguro que entienden que eso es por lo mucho que los queremos. Tardan un poco, pero, como tantas veces les digo: No me importa lo que pienses de mi ahora, me importa lo que pensarás dentro de veinte años.
A veces parece que el corazón se rompe, y dan ganas de tirar la toalla, y piensas que al fin y al cabo los tiempos...pero son cantos de sirena, Lolo. Lo del botellón y similares no es acné pasajero. Deja agujeros de viruela.
Ánimo, compañera, que ahí andamos muchos.

lolo dijo...

Hace muchos, muchos años, (abuelita cebolleta) una parejita muy joven nos contó que el truco era hacernos creer que estábamos solos. Lo he pensado muchas veces porque me pasa a menudo; solos, solísimos... pero no.

Tu máxima ésa de "no pretendo caerte bien", la estoy utilizando a tutti plen, a full, nivel: te repites como un pimiento morrrón. Y añado: "es que no quiero parecerte simpática", ya sé que no lo soy"

Qué difícil, Mariapi, porque para ellos también son "todos, todos todos". Ese es el truco, y no.

Gracias, compañera del metal.

mOnTy dijo...

Te he leído al fín.
Maestras sinceras, ¡puñetas! ¡¡cúanto aprendo!!
Caen gotitas en la ilerda profunda.
;-))

lolo dijo...

Qué bien que comprendas el ritmo del blog, Monty. No todo tiene que ser tan inmediato, no? Bienvenida a tu casa, eOe?

Anónimo dijo...

...me ha dicho un "pajarito" que me acordara de ti y de las de hoy ... me he acordado, mi comandante, como no.

PS...más bien era una pajarita ;)

lolo dijo...

Descanse, soldado. Has llegado un minuto tarde pero tu presencia también se notó. Resumen:...uff.

Gracias, soldado. El Estado mayor está pensando en un ascenso rápido. Se te comuncará.