martes, 31 de mayo de 2011

post dedicado

Valencia, a 31 de mayo de 2011

Mis muy amables lectores:

Este blog que suele compartir secretos femeninos quiere por una vez rendir un merecido homenaje a todos aquellos señores que con fidelidad y arrojo lo siguen. Esta que lo es, su autora, es consciente de que por más que se empeñe no puede, ni quiere tal vez, dejar de contar aventuras domésticas, intra; exámenes de los hijos, apuros y trucos para sobrevivir a estos meses de Mayo y Junio que por vuestro seguimiento sabréis son especialidad de la casa.

Me siento ante la cajita con letras y sale lo que sale, lo que hay dentro de mí. Sé que estáis deseando que se termine este rollo monótono, no creo que más que yo, y vuelva su ágil escritora a escrutar el mundo exterior. Pero os tengo que advertir; en cuanto se acabe este suplicio me voy. Ya me estoy imaginando en alpargatas, en pleno esplendor de sol de mi verano hortera. Oh.

Sé que sois más de uno, puede que más de dos; si las estadísticas no me fallan, igual sois tres. Pero no por eso menos importantes. Hoy tenía ganas de haceros la pelota un poco. Y también de avisar: id desenganchándoos de este Verbos en Juego porque hasta septiembre estoy en off.

Amigas, vosotras me comprendéis. Perdonad esta entrada tan masculina y exclusiva, pero creo que se la merecen, ¿no?. Porque vamos... comentar hasta los post de belleza... tiene mérito, no me digáis que no.

Tomae, hijo, no vuelvas a decirme que estoy lejos, por favor.