No es el polen ni las gramíneas lo que me altera a mí. Lo siento de verdad por los usuarios alérgicos pero hay efectos estacionales también difíciles de sobrellevar:
Las jovenzuelas que gritando por la calle hablan sin ningún pudor sobre sus periodos y sus biquinis.
Las novias que en las terrazas comentan la depilación con sus novios.
Las deportivas sin calcetines que destilan pestilencias en el autobús.
Los calcetinitos ésos cortos y de media que se ven por debajo del pantalón.
El anuncio de kh7.
Los probadores rebosantes de hormonas.
Los empeñados en mantener las flores de plástico en las consultas.
Los escaparates de las farmacias convertidos en charlatanes de barritas y brebajes engañosos.
La playa llena de turistas en ropa interior.
La manta de algodón que unos días no llega y otros se pasa.
Es mucha la incompatibilidad entre lo que se nos pide y lo que el cuerpo reclama; los abuelitos quieren pasear, los adultos descansar, los adolescentes enamorarse y los niños jugar. Pero los abuelitos están peor de la artrosis, los adultos tienen que trabajar más, los adolescentes no deben distraerse en la recta final y los niños... los niños están en las consultas de los alergólogos, estornudando por culpa del polvo de las flores de plástico, de las conversaciones de depilaciones y barritas para no engordar, los calcetinitos ésos y todo lo demás.
