He probado las dos cosas, ésas que llaman distintas porque en una a final de mes te pagan con un talón. He tenido jefas y jefes, trabajadores y no. He sido un poco "jefa" y han trabajado más que yo los que tenía a mi cargo. Conozco amas de casa que no dan un palo al agua y otras que se exprimen hasta la extenuación. Sé de quien cobra mucho por trabajar poco y de quien se deja los ojos y las manos por tres pesetas o por ninguna, también.
Y sí, vale que hubo que luchar en Occidente para que a la mujer, ese ente-cosa-extraña-inverosímil, se le reconocieran sus derechos, es verdad. Aquellas sufragistas, ay, cuánto aún que agradecerles, lo siento, me acuerdo irremediablemente de Mary Poppins, qué le vamos a hacer. Pero que hoy en día se siga reivindicando, que no es otra cosa, el día de la mujer trabajadora como si el hecho de hacerlo fuera de casa fuera algo peculiar, como si la independencia económica -¿por qué tanto empeño, en todo y para todo, en no depender?- fuera el nuevo dios-salvoconducto-tabla de salvación de todos los males que nos aquejan... pues mire usted, no.
Déjate de rollos, digo yo que habrá que aplicarse en trabajar mejor. Y dicho lo dicho me quedo dudando si titular el post "haciendo amigas". No es mi intención.
Y como quería poner una imagen busqué "mujer que trabaja" y además de otras inoportunidades mira, mira por dónde lo que me salió:

